ES2199957T3 - Utilizacion de 4-aminopiridina en el tratamiento del color y de la espasticidad resultante de una lesion de la medula espinal. - Google Patents
Utilizacion de 4-aminopiridina en el tratamiento del color y de la espasticidad resultante de una lesion de la medula espinal.Info
- Publication number
- ES2199957T3 ES2199957T3 ES94902578T ES94902578T ES2199957T3 ES 2199957 T3 ES2199957 T3 ES 2199957T3 ES 94902578 T ES94902578 T ES 94902578T ES 94902578 T ES94902578 T ES 94902578T ES 2199957 T3 ES2199957 T3 ES 2199957T3
- Authority
- ES
- Spain
- Prior art keywords
- infusion
- effects
- aminopyridine
- spinal cord
- injury
- Prior art date
- Legal status (The legal status is an assumption and is not a legal conclusion. Google has not performed a legal analysis and makes no representation as to the accuracy of the status listed.)
- Expired - Lifetime
Links
Classifications
-
- A—HUMAN NECESSITIES
- A61—MEDICAL OR VETERINARY SCIENCE; HYGIENE
- A61K—PREPARATIONS FOR MEDICAL, DENTAL OR TOILETRY PURPOSES
- A61K31/00—Medicinal preparations containing organic active ingredients
- A61K31/33—Heterocyclic compounds
- A61K31/395—Heterocyclic compounds having nitrogen as a ring hetero atom, e.g. guanethidine or rifamycins
- A61K31/435—Heterocyclic compounds having nitrogen as a ring hetero atom, e.g. guanethidine or rifamycins having six-membered rings with one nitrogen as the only ring hetero atom
- A61K31/44—Non condensed pyridines; Hydrogenated derivatives thereof
-
- A—HUMAN NECESSITIES
- A61—MEDICAL OR VETERINARY SCIENCE; HYGIENE
- A61P—SPECIFIC THERAPEUTIC ACTIVITY OF CHEMICAL COMPOUNDS OR MEDICINAL PREPARATIONS
- A61P21/00—Drugs for disorders of the muscular or neuromuscular system
-
- A—HUMAN NECESSITIES
- A61—MEDICAL OR VETERINARY SCIENCE; HYGIENE
- A61P—SPECIFIC THERAPEUTIC ACTIVITY OF CHEMICAL COMPOUNDS OR MEDICINAL PREPARATIONS
- A61P25/00—Drugs for disorders of the nervous system
-
- A—HUMAN NECESSITIES
- A61—MEDICAL OR VETERINARY SCIENCE; HYGIENE
- A61P—SPECIFIC THERAPEUTIC ACTIVITY OF CHEMICAL COMPOUNDS OR MEDICINAL PREPARATIONS
- A61P25/00—Drugs for disorders of the nervous system
- A61P25/04—Centrally acting analgesics, e.g. opioids
Landscapes
- Health & Medical Sciences (AREA)
- Pharmacology & Pharmacy (AREA)
- Veterinary Medicine (AREA)
- Public Health (AREA)
- General Health & Medical Sciences (AREA)
- Animal Behavior & Ethology (AREA)
- Chemical & Material Sciences (AREA)
- Medicinal Chemistry (AREA)
- Life Sciences & Earth Sciences (AREA)
- Organic Chemistry (AREA)
- Epidemiology (AREA)
- Bioinformatics & Cheminformatics (AREA)
- Chemical Kinetics & Catalysis (AREA)
- General Chemical & Material Sciences (AREA)
- Engineering & Computer Science (AREA)
- Nuclear Medicine, Radiotherapy & Molecular Imaging (AREA)
- Neurology (AREA)
- Neurosurgery (AREA)
- Biomedical Technology (AREA)
- Pain & Pain Management (AREA)
- Orthopedic Medicine & Surgery (AREA)
- Physical Education & Sports Medicine (AREA)
- Pharmaceuticals Containing Other Organic And Inorganic Compounds (AREA)
- Pyridine Compounds (AREA)
Abstract
SE DESCRIBE EL USO DE 4-AMINOPIRIDINA PARA TRATAR UNA CONDICION NEUROLOGICA. EN PARTICULAR LA PRESENTE INVENCION SE REFIERE AL USO DE 4-AMINOPIRIDINA PARA TRATAR INDIVIDUOS CON LESIONES DE LA MEDULA ESPINAL. SE HA DESCUBIERTO QUE 4-MINOPIRIDINA PUEDE REDUCIR EL DOLOR Y LA ESPASTICIDAD EN UN INDIVIDUO CON LESION DE LA MEDULA ESPINAL CUANDO SE DA EN DOSIS DE APROXIMADAMENTE 10 A 30 MILIGRAMOS DE MODO INTRAVENOSO. LOS RESULTADOS SON MUY SIGNIFICANTES DEBIDO A LA ALTA INCIDENCIA D ESTOS PROBLEMAS Y LA NATURALEZA INTRATABLE DE DOLOR CENTRAL EN LOS INDIVIDUOS CON LESIONES DE MEDULA ESPILA., MINOPIRIDINA ES TAMBIEN UTIL EN AUMENTAR LA CAPACIDAD SENSORIAL Y EL CONTROL MOTOR.
Description
Utilización de 4-aminopiridina en
el tratamiento del dolor y de la espasticidad resultante de una
lesión de la médula espinal.
La presente invención se refiere al uso de
4-aminopiridina (4-AP) en el
tratamiento de enfermedades neurológicas. En particular, la presente
invención se refiere al uso de 4-aminopiridina en
sujetos con lesión de la médula espinal, para aumentar el control
motor y la capacidad sensorial y reducir el dolor crónico y la
espasticidad.
El déficit neurológico que es consecuencia de la
lesión traumática de la médula espinal se adscribe tradicionalmente
a la transección de los axones en las vías de sustancia blanca que
normalmente median la interacción entre las regiones del eje
neuronal por encima y por debajo de la localización del daño
directo. Los estudios clínicos de anatomía patológica de lesiones de
la médula espinal confirman que hay una extensa pérdida de sustancia
blanca, aunque los daños más graves se producen dentro de la
sustancia gris (Kakulas y Bedbrook, 1969; Jellinger, 1976; Kakulas,
1984). La transección completa de la médula espinal es relativamente
rara, pero el alcance de la supervivencia axonal no se suele
determinar, incluso en la pequeña minoría de casos en los que se
realiza un estudio postmortem. No obstante, es importante determinar
si la lesión ha sido completa, ya que el fracaso de conducción de
cualquier vía superviviente puede contribuir a las pérdidas de la
función sensorial y motora. Los estudios experimentales realizados
en animales (como, por ejemplo, Eidelberg y cols., 1977; Eidelberg y
cols., 1981a; Eidelberg y cols., 1981b; Blight, 1983a; Blight y
DeCrescito, 1986; Bresnahan y cols., 1987; Noble y Wrathall, 1989;
Blight, 1991), y algunas escasas observaciones clínicas (Noordenbos
y Wall, 1976) han demostrado que las funciones neurológicas
complejas pueden estar mediadas por una pequeña proporción de vías
axonales supervivientes.
Los registros electrofisiológicos obtenidos con
médula espinal aislada han demostrado una insuficiencia crónica de
la conducción del potencial de acción en los axones mielinizados
supervivientes después de una lesión por contusión roma (Blight,
1983b). Parte de este bloqueo de la conducción se puede superar a
nivel de las fibras nerviosas aisladas, usando el fármaco
4-aminopiridina (4-AP) (Blight,
1989). La inyección intravenosa de este compuesto en animales con
lesiones espinales producidas con medios experimentales o naturales
produce una mejoría significativa de la función electrofisiológica
(Blight y Gruner, 1987) y del comportamiento (Blight y cols., 1991).
El Dr. Keith Hayes organizó un estudio inicial desarrollado en
pacientes con lesión de la médula espinal, en el que se indicó la
posibilidad de un beneficio terapéutico modesto, principalmente a
nivel electrofisiológico, combinado con la ausencia de efectos
secundarios graves (Hayes y cols., 1991 y enviado para
publicación).
De acuerdo con la presente invención, se diseñó
un ensayo clínico para examinar los posibles beneficios funcionales
de 4-AP en pacientes con lesión crónica de la médula
espinal: se usó un diseño cruzado, doble ciego y controlado con
placebo para tener en cuenta los posibles efectos de la expectativa
del paciente y minimizar el sesgo observacional. Se examinaron una
amplia gama de lesiones, badado en la esperanza de que la eficacia
de este planteamiento al tratar el fracaso de la conducción pudiera
variar según las diferencias en la gravedad y la distribución del
daño en la médula espinal.
Los resultados del estudio demostraron que
4-aminopiridina es útil para aumentar el control
motor y la capacidad sensorial de los sujetos que tienen una lesión
en la médula espinal. Sorprendentemente, se demostró también
que
4-aminopiridina reducía el dolor crónico y la espasticidad en algunos sujetos. Este último efecto era inesperado según las propiedades conocidas de 4-aminopiridina.
4-aminopiridina reducía el dolor crónico y la espasticidad en algunos sujetos. Este último efecto era inesperado según las propiedades conocidas de 4-aminopiridina.
En consecuencia, la presente invención preveé el
uso de 4-aminopiridina para la fabricación de un
preparado para el tratamiento del dolor y la espasticidad que se
producen como consecuencia de una lesión de la médula espinal.
La Figura 1 muestra los gráficos que ilustran la
evolución en el tiempo de los cambios en las concentraciones
plasmáticas de 4-AP en todos los sujetos, en orden
ascendente de la dosis total. La mayoría de los sujetos demostraron
cierto grado de oscilación de las concentraciones medidas del
fármaco, indicando, quizás, una recirculación enterosistémica. El
periodo de infusión de 4-AP está indicado por las
barras sólidas.
La Figura 2 es un gráfico de dispersión que
muestra la correlación entre la dosis total administrada de
4-aminopiridina (en mg/kg) y las concentraciones
plasmáticas máximas medidas. La relación observada (regresión por
mínimos cuadrados) es tal que por cada mg/kg prefundido durante
aproximadamente 2 horas, se alcanzó una concentración plasmática
máxima aproximada de 0,27 mg/l.
\newpage
La Figura 3 muestra un gráfico de las
concentraciones plasmáticas de 4-AP registradas en
dos sujetos (EB, GCh) después de la segunda administración en
abierto de 4-AP. Las concentraciones plasmáticas se
encontraban por debajo del límite de detección (aprox. 3 ng/ml) a
las 48 horas en ambos pacientes.
La Figura 4 muestra los histogramas que ilustran
la secuencia de cambios en la puntuación neurológica de la sensación
de pinchazo con aguja en los dos sujetos (GCh y EB) que volvieron
para un segundo estudio. Las puntuaciones medias de los lados
derecho e izquierdo se muestran en los dermatomas estudiados entre
C5 y S1. La mejoría máxima de la puntuación sensorial de ambos
sujetos se obtuvo a las 24 horas después de la infusión del fármaco.
El paciente examinado a las 72 horas (GCh) había vuelto
completamente a la situación previa a la infusión.
La Figura 5 muestra los histogramas que ilustran
la secuencia de los cambios de la puntuación motora en los músculos
estudiados en ambos lados del cuerpo en uno de los sujetos (EB) que
volvió para una segunda infusión de 4-AP. Como
sucede en la exploración sensorial (Figura 4), el aumento de la
puntuación se mantuvo a las 24 horas después de la infusión, aunque
en este caso, pareció que la mejoría máxima ya estaba presente a las
2 horas.
El fármaco se obtuvo en forma de polvo purificado
procedente de Regis Chemical Company (Morton Grove, Illinois) y se
preparó como solución inyectable usando como vehículo una solución
salina al 0,9% (Uges y Huizinga, 1981) en la farmacia del hospital
St. Joseph. La farmacia también fue responsable de estudiar la
pirogenicidad, de distribuir aleatoriamente el orden en que se
administraban el fármaco y el vehículo a los diferentes pacientes y
de proporcionar una dosis creciente durante el estudio. La
4-AP de los dos primeros pacientes se preparó en una
concentración de 3 mg/ml, y dicha concentración aumentó hasta 4 y 5
mg/ml en los sujetos sucesivos (véase la Tabla 1). El fármaco se
diluyó de nuevo por un factor de 50 veces en solución salina
glucosada antes de la administración y se administró en forma de
infusión intravenosa continua a una velocidad de 150 ml/h controlada
por una bomba de infusión peristáltica. Por lo tanto, la velocidad
de administración del fármaco aumentó desde 9 mg/h en los dos
primeros pacientes a 15 mg/h en los últimos cuatro. La posología
total prevista osciló entre 18 y 30 mg. El control del excipiente
fue indistinguible de la solución con el fármaco y se administró de
forma idéntica.
Los ocho pacientes incluidos en el estudio se
seleccionaron para disponer de una variedad de lesiones de médula
espinal, incluyéndose casos de tetraplegia, tetraparesia, paraplejia
y paraparesia. Los principales criterios de exclusión aplicados
durante la selección de pacientes fueron: signos de incompetencia
mental, enfermedad infecciosa, traumatismo craneal o lesión cerebral
previos, antecedentes de convulsiones epilépticas o reducción del
umbral de convulsiones, alteraciones cardiovasculares, metabólicas,
renales o respiratorias, alergia conocida a compuestos que contienen
piridina y embarazo. Se incluyeron cinco varones y tres mujeres, con
edades que oscilaban entre 18 y 65 años de edad. Todos ellos eran
casos crónicos, y habían transcurrido entre 1,5 y 10 años desde el
momento de la lesión. Siete sufrían lesiones traumáticas y uno era
un caso de mielitis transversa de origen desconocido. En la Tabla 1
se incluye una descripción más completa de los antecedentes de los
pacientes y la posología de los fármacos asociados.
Todos los sujetos, menos dos (HT, GCh), estaban
recibiendo medicación para el dolor o la espasticidad. Se requería
que estos pacientes suspendiesen la administración de cualquier
medicamento habitual mientras durase la administración y evaluación
del tratamiento experimental, con un periodo de blanqueo adecuado
antes de que se iniciara el estudio. El estudio fue aprobado por el
Institutional Committee on the Use of Human Subjects and the
Health Protection Board de Canadá. Se informó a todos los
sujetos de los riesgos potenciales del estudio experimental y cada
uno de ellos otorgó el consentimiento informado.
El diseño experimental fue el de un estudio
cruzado, doble ciego y controlado con placebo en el que se
administró a cada paciente el fármaco y un control del excipiente en
diferentes ocasiones, separadas por dos semanas. El orden de
administración fue aleatorio y el personal de farmacia mantuvo
oculto el código de aleatorización y no lo reveló a los
investigadores hasta después de la tabulación y análisis de los
datos.
El calendario de cada ensayo fue el mismo. El
paciente era ingresado en el hospital el día anterior y por la
mañana se le realizaba una exploración neurológica y una evaluación
electrodiagnóstico. A continuación, comenzó la administración del
fármaco o del placebo a través de un catéter venoso permanente, y
continuó durante aproximadamente 2 horas, dispuestas en series de 20
minutos con la administración de alícuotas de 1 ml de la solución de
4-AP. El paciente se monitorizó con un
electroencefalograma a intervalos frecuentes durante el
procedimiento. Se obtuvieron muestras de sangre y de orina de otro
catéter intravenoso y de una sonda urinaria, respectivamente. La
sangre se extrajo a intervalos de hasta 5 horas desde el comienzo de
la administración del fármaco y la orina se obtuvo antes de la
infusión y 1 y 2 horas después de comenzar la infusión. Los
pacientes se volvieron a evaluar mediante una exploración
neurológica completa realizada por el mismo profesional, al final
del periodo de administración del fármaco. A continuación, se
volvieron a repetir las pruebas electrodiagnósticos. En ocasiones,
se realizó una exploración neurológica más limitada, durante la
administración del fármaco, intentando identificar cualquier cambio
precoz pero sin producir un cansancio significativo durante el
estudio. Los estudios electrodiagnósticos se repitieron a las 2
horas tras interrumpir la administración del fármaco. Los pacientes
que mostraron efectos evidentes del tratamiento se mantuvieron en el
hospital toda la noche y se exploraron al día siguiente. El contacto
posterior con los pacientes se realizó mediante una entrevista
telefónica o como consecuencia de la correspondencia mantenida sobre
los cambios a más largo plazo en relación con su tratamiento.
Dos de los pacientes que refirieron efectos más
prolongados del fármaco volvieron al hospital después de 4 meses
para proceder a un segundo ensayo en abierto que incluyó
exploraciones neurológicas diarias durante 3-4días.
También se obtuvieron muestras de plasma diariamente en estos casos
para medir la 4-AP.
Inmediatamente antes y después de la infusión de
4-AP o de placebo, y aproximadamente 2 horas después
de terminar la infusión se evaluó a los pacientes con un juego de
pruebas electrodiagnósticos estándar: conducción en los nervios
peroneal, tibial posterior y sural, electromiografía de los músculos
tibial anterior y gastronemio en reposo y en contracción voluntaria
máxima, y potenciales somatosensoriales evocados. También se
monitorizó a los pacientes con electroencefalograma a intervalos
durante la infusión para buscar signos de una posible actividad
convulsiva.
Los pacientes fueron evaluados usando un
formulario modificado de los Standards for Neurological
Classification of Spinal Injury Patients de la American Spinal
Injury Association (ASIA) (revisados en 1990). Las
modificaciones se requirieron principalmente para simplificar la
exploración, de forma que se pudiera realizar en los pacientes que
se encontraban tumbados en la cama con catéteres intravenosos,
electrodos y catéteres uretrales que limitan la amplitud de
movimientos. Las exploraciones realizadas al día siguiente de la
administración del fármaco se realizaron de forma ambulatoria con
los pacientes desvestidos parcialmente y la evaluación de los
dermatomas fue, en ocasiones, incompleta. Cada parte de la
exploración se grabó en cinta para una revisión posterior y se
repitió en los dos lados del cuerpo.
La graduación de las capacidades motoras se hizo
según la escala ASIA de 0-5 puntos, siempre que fue
posible:
0 - ausente (parálisis total)
1 - trazas (contracción palpable o visible que
produce poco o ningún movimiento en torno a la articulación)
2 - mala (movimiento activo en mucho o en todo
el arco normal de movimientos, al eliminarse la
gravedad-cuando proceda)
3 - favorable (movimiento activo a través del
arco completo de movimientos frente a la gravedad)
4 - bueno (movimiento activo frente a
resistencia)
5 - normal.
Los músculos examinados fueron: deltoides,
bíceps, tríceps, extensores de la muñeca, flexores de la muñeca,
flexores y extensores de los dedos (combinados), flexores de la
cadera (psoas iliaco), extensores de la cadera, cuadriceps, tendones
de la pantorrilla, flexores dorsales del tobillo (tibial anterior)
y flexores plantares (gastronemio, soleo), y extensores de los dedos
del pie (extensor hallucis longus). La puntuación total posible para
la exploración motora completa fue de 130.
Las capacidades sensoriales se graduaron según
una escala análoga de 0-4 puntos:
0 - ausente (sin capacidad para detectar el
estímulo)
1 - trazas (capacidad parcheada o variable para
detectar los estímulos con poca o ninguna resolución de la
calidad)
2 - ligera (capaz de detectar estímulos pero
mucho más débil o de calidad alterada en relación con las zonas
equivalentes no afectadas)
3 - moderada (capaz de detectar estímulos con una
calidad prácticamente completa pero intensamente reducida)
4 - calidad e intensidad de la sensación
normales.
Las modalidades sensoriales estudiadas fueron el
tacto ligero, pinchazo con aguja, vibración, posición articular y
temperatura. Los dermatomas estudiados en cuanto al tacto y el
pinchazo con aguja fueron: C5, C6, C7, C8, T1, T7, T8, T9, L1, L2,
L3, L4, L5, y S1, con una puntuación total posible de 96 para cada
modalidad. Habitualmente, la sensación vibratoria se estudió
bilateralmente en el hombro, el codo, la rodilla y el tobillo. La
sensación de temperatura se estudió estando el sujeto con los ojos
cerrados, soplando aire frío desde una distancia o respirando aire
caliente desde la proximidad de la superficie dorsal de manos y
pies. La sensación de posición articular se examinó con el sujeto
con los ojos cerrados, mediante movimientos impuestos de flexión y
extensión del pulgar de manos y pies. La puntuación total posible
para toda la exploración sensorial fue de 256 puntos.
Los reflejos segmentarios (reflejos en bíceps,
tríceps, rodilla y maleolo) se evaluaron de la forma convencional
con un martillo de reflejos, y se puntuaron en una escala de
0-4 puntos:
0 - respuesta no detectable
1 - respuesta débil
2 - respuesta enérgica de una amplitud normal
3 - respuesta anormal de una gran amplitud
4 - respuesta de gran amplitud con algunos
clonus.
La puntuación total posible de un paciente con
hiperreflexia y clonus en todos los músculos estudiados era de
32.
Las muestras de sangre se extrajeron a partir de
un catéter venoso permanente implantado en el brazo opuesto a aquel
en que se había administrado el fármaco. Se obtuvieron así diez u
once muestras de este tipo a intervalos de hasta 5 horas después de
comenzar la administración del fármaco (véase la Figura 1). Las
muestras de orina se extrajeron de las bolsas del catéter de orina
del paciente 1 y 2 horas después de comenzar la infusión del
fármaco.
Las muestras de plasma y orina se almacenaron a
-80ºC hasta que se analizaron las concentraciones de
4-AP mediante cromatografía líquida en columna de
acuerdo con una técnica descrita con detalle en otra publicación
(Kostka y cols, 1992). Brevemente, ambas muestras de plasma y orina
se sometieron a benzoilación mediante la reacción de
Schotten-Baumann para convertir la
4-AP a
N-benzoil-4-AP
(Bz4-AP) antes de una extracción líquido- líquido.
Como patrón interno se eligió propionil procainamida (PPA). Estos
extractos se sometieron a cromatografía en una columna
Ultra-sphere Octyl de 15 cm x 4,6 mm usando una fase
móvil que contenía acetonitrilo al 12% y 2 g/l de perclorato de
tetrametilamonio ajustado a pH 3 con ácido perclórico. La
recuperación de la extracción de Bz4-AP fue del
80-85%.
El estudio se realizó de acuerdo al protocolo
establecido, con algunas excepciones. Un paciente (AW) recibió sólo
25 mg de 4-AP y no la dosis total planeada de 30 mg.
La infusión se suspendió en este caso por la combinación de
molestias en el brazo en la zona de infusión y un grado
significativo de agitación y ansiedad expresado por el paciente. No
hubo más complicaciones en este caso y el paciente volvió a una
situación más cómoda en menos de una hora después de suspender la
infusión. Un paciente (LJ), que esperaba recibir 18 mg de
4-AP en 6 dosis de 3 mg, no estuvo disponible el
primer día del ensayo y no se estudió hasta que se aumentó la dosis
a 5 mg. Como la farmacia había preparado una cantidad menor del
material para inyección, este sujeto sólo pudo recibir 5 dosis de 5
mg. Un paciente (RB) no pudo mantener la suspensión de su medicación
habitual para el dolor (Percocet-oxicodona HCl,
paracetamol) y se le autorizó a que la reiniciara en el día del
estudio.
Tres pacientes recibieron placebo y cinco
recibieron 4-AP en el primer ensayo (Tabla 1). La
farmacia no desveló a los investigadores la información sobre la
situación de fármaco o de placebo de las infusiones hasta que se
hubieron evaluado todos los datos, incluido el análisis de las
muestras de sangre y orina, que fue la última información
disponible.
La evolución en el tiempo de los cambios de las
concentraciones plasmáticas de 4-AP en cada sujeto
se muestra en la Figura 1. La mayoría de los sujetos mostraron una
oscilación en las concentraciones medidas del fármaco. La
concentración plasmática máxima registrada se correlacionó
significativamente con la dosis administrada al paciente en mg/kg/h
(Figura 2). Todos los sujetos mostraron una concentración plasmática
significativa de 4-AP a las 2-3
horas después de terminar la infusión del fármaco, cuando se obtuvo
la última muestra de sangre, y no fue posible extrapolar a partir de
este dato la evolución en el tiempo más probable de la eliminación
del fármaco. Las muestras de sangre se obtuvieron diariamente
durante 3 días a partir de los dos sujetos que volvieron para una
segunda administración en abierto de 4-AP. Las
concentraciones plasmáticas registradas en el día de la infusión y
en el día siguiente a la misma se muestran en la Figura 3. La
concentración de 4-AP se encontró por debajo del
nivel de detección (aprox.
3 ng/ml) en las muestras obtenidas 2 días después de la administración. La velocidad de descenso de la concentración del fármaco en plasma en estos dos pacientes indica que podría haber menos del 1% de las concentraciones máximas en la circulación a los 2 días de la infusión.
3 ng/ml) en las muestras obtenidas 2 días después de la administración. La velocidad de descenso de la concentración del fármaco en plasma en estos dos pacientes indica que podría haber menos del 1% de las concentraciones máximas en la circulación a los 2 días de la infusión.
El efecto secundario detectado con mayor
frecuencia fue la aparición de molestias en el brazo en el que se
administró la infusión del fármaco. La intensidad de la molestia
varió en cada paciente desde no mayor de la que se experimenta
normalmente cuando se utiliza un catéter intravenoso (comparado con
el catéter que se encuentra en el brazo contralateral para la toma
de muestras de sangre) hasta una sensación de dolorimiento y dolor
quemante, suficientemente importante como para requerir la
suspensión de la administración del fármaco en un paciente. Tres de
los sujetos (HT, GCu, GCh) no describieron una sensación no habitual
en el brazo ni cualquier otro efecto secundario negativo. Dos de los
pacientes (RB, AW) refirieron una sensación quemante y dolorimiento
intensos en el brazo y ambos pacientes también experimentaron una
ansiedad acentuada acompañados por episodios alternantes breves de
sudoración y escalofríos cuando se llegaba al final del periodo de
la infusión. Ambos pacientes se caracterizaban por tener una
personalidad volátil y uno de ellos (RB) tenía un trastorno
de ansiedad generalizada antes del ensayo. El otro sujeto (AW), el
único que no pudo completar la fase de infusión del fármaco en
estudio, también se mostró impaciente y rechazó completar la fase
electrodiagnóstico del estudio del placebo. Dos sujetos (LJ, EB)
refirieron una sensación de mareo hacia el final del periodo de
infusión. Dos pacientes (AW, EB) refirieron un retraso de sensación
quemante diferida en zonas de la piel que se encuentran por debajo
del nivel de la lesión que duró entre 1-2 horas en
la noche siguiente a la administración de la infusión. No se
detectaron otros efectos secundarios evidentes del fármaco durante
el estudio. Tampoco se detectaron indicaciones negativas sobre los
registros electroencefalográficos ni en la monitorización habitual
de las constantes vitales.
Seis de los sujetos no mostraron potenciales
somatosensoriales evocados detectables en respuesta a la
estimulación del nervio tibial posterior tanto antes como después
de la inyección del fármaco. Los dos sujetos restantes (AW, GCh)
mostraron potenciales evocados de amplitud pequeña, pero repetible.
La forma o amplitud de estos resultados no cambió significativamente
después de la infusión de 4-AP o placebo. No se
detectaron efectos coherentes sobre la conducción nerviosa
periférica. Los datos electromiográficos fueron compatibles con los
cambios observados en la fuerza de la contracción muscular, pero
fueron demasiado limitados en cuanto al número de muestras obtenidas
como para poder obtener una variabilidad fiable del registro
subyacente.
Ningún sujeto refirió cambios favorables después
de la inyección del excipiente de solución salina. Tres sujetos (RB,
SC, HT) tampoco observaron una mejoría de su situación después de la
infusión de 4-AP. Entre ellos se incluían tres de
los pacientes que tenían una lesión más grave, así como dos sujetos
diagnosticados como clase A de Frankel (sin función motora o función
sensorial por debajo del nivel de la lesión) y uno de los dos
pacientes estaba diagnosticado como clase B de Frankel. Los 5
sujetos restantes, que tenían toda una variedad de lesiones
"incompletas" mostraron efectos motores y/o sensoriales,
algunos de los cuales se detectaron en la exploración neurológica
programada en el día de la infusión. Estos últimos efectos fueron
referidos por los propios pacientes y fueron motivo de una
exploración más detallada de su evolución en el tiempo.
Se observaron algunos cambios de la puntuación
neurológica en pacientes a las 2 horas después del inicio de la
infusión del excipiente y del fármaco. El número de puntos total de
diferencia en las exploraciones antes y después de la infusión se
muestra en la tabla 2. Conviene indicar que los examinadores
asignaron la puntuación de la mitad de puntos en aquellos casos en
los que consideraron que los sujetos quedaban entre dos categorías
de clasificación, y en este análisis se han ignorado las
diferencias de medio punto entre las puntuaciones obtenidas antes y
después de la infusión. También se han omitido de esta tabulación
las puntuaciones de la sensación vibratoria, que se muestran por
separado en la Tabla 3. Los cambios más llamativos de la puntuación
fueron aquellos determinados claramente después de la administración
de 4-AP, y algunos de estos cambios serán examinados
individualmente más adelante. En casi todos los casos, las distintas
categorías de evaluación mostraron puntuaciones similares o más
altas después de la administración de 4-AP, mientras
que las puntuaciones tendieron a mantenerse en el mismo nivel o a
disminuir durante la administración de placebo (Tabla 2). La
excepción a esta tendencia se encontró en la sensación vibratoria,
en la cual las puntuaciones de tres sujetos disminuyeron
sustancialmente después de la infusión de 4-AP
(Tabla 3).
Los cambios globales de la puntuación motora y
sensorial, derivados de la Tabla 2, se compararon entre la
administración de placebo y de 4-AP usando la prueba
de Wilcoxon para datos pareados. El cambio de la puntuación
sensorial fue significativamente mayor después de la administración
de 4-AP (p= 0,03), mientras que el cambio de la
puntuación motora no lo fue (p= 0,08), dado este pequeño número de
casos.
Hubo una importante tendencia al aumento de
amplitud de los reflejos tendinosos profundos inmediatamente después
de la infusión de 4-AP, comparado con una variación
relativamente pequeña después de la administración de placebo (Tabla
4). El incremento de la puntuación de los reflejos se observó
predominantemente en los brazos, probablemente porque las
puntuaciones de las extremidades inferiores ya se encontraban en el
valor máximo de 4 antes de la administración del fármaco. Los dos
pacientes (EB, GCh) examinados durante unos intervalos más
prolongados mostraron reducciones ligeras de las puntuaciones del
reflejo tendinoso profundo a las 24 y 48 horas después de la
infusión, lo que es compatible con la reducción de su espasticidad.
Otros dos pacientes examinados 24 horas después de la administración
del fármaco (AW, LJ) también demostraron respuestas reflejas
reducidas en ese momento, a pesar de que se mantenían los efectos
sobre la función motora y sensorial.
La exploración neurológica realizada 24 horas
después de la administración del fármaco no fue un requisito en el
protocolo original y cinco casos abandonaron el hospital en el
mismo día de la administración. Tres sujetos que fueron examinados
al día siguiente de recibir 4-AP (LJ, AW, GCh)
mostraron una mejoría mantenida de la función neurológica, incluido
uno (LJ) que mostró una mejoría llamativa en la prueba de sensación
al pinchazo con aguja y de la sensación de la posición articular por
debajo de la lesión que no se había visto a las 2 horas. Estos
hallazgos, junto con los informes de otros pacientes de cambios
mantenidos diferidos de la función, motivaron una segunda evaluación
de los efectos de 4-AP en dos sujetos, repitiéndose
la exploración diariamente hasta que los cambios neurológicos se
hubieron extinguido sobradamente (véase más adelante).
El estudio inicial se diseñó para explorar los
efectos que se podrían haber revertido al día siguiente de la
infusión del fármaco, según los datos farmacocinéticos publicados de
4-AP y las publicaciones de otra experiencia clínica
con el fármaco. No obstante, los cinco pacientes que tenían lesiones
menos completas refirieron algunos efectos diferidos o prolongados
en los días siguientes a la administración de 4-AP.
Estos informes fueron lo suficientemente complejos como para ser
considerados individualmente:
Este paciente comunicó un aumento de la
sensación, dolor en el brazo izquierdo y náuseas o sensación de
mareo durante e inmediatamente después de la infusión. Al día
siguiente sintió que tenía una movilidad ligeramente mayor en un
dedo pulgar e índice. También sintió que había una mayor sensación
por debajo del nivel de la lesión, lo que se confirmó en la
exploración neurológica. La sensación de quemazón habitual que
experimentaba en las nalgas estaba ausente, aunque aún había una
cierta sensación de quemazón en sus extremidades inferiores, que
había aumentado comparada con el día anterior al estudio. Las
observaciones médicas posteriores se complicaron por la aparición de
una infección de vías urinarias.
La paciente no refirió efectos de la primera
infusión (placebo). Después de la segunda infusión, decidió irse a
casa inmediatamente después de completar el estudio. La paciente
sintió que los espasmos musculares de la extremidad inferior eran
tan intensos en el día del estudio que habría sido difícil evaluar
su rendimiento motor. Al día siguiente de la administración del
fármaco había una "vuelta importante de la sensación por debajo
del nivel de la lesión hasta alcanzar una sensación prácticamente
normal en ambos lados". También hubo una importante reducción de
la espasticidad en los tres días siguientes a la infusión. La
paciente sólo volvió a su necesidad habitual de Baclofen en el
cuarto día. Esta reducción de la espasticidad se vió acompañada por
un aumento de la potencia motora en el brazo y pierna izquierdos.
Los dedos de la mano izquierda, normalmente capaces de hacer sólo
algunos amagos de movimiento, pudieron moverse hacia atrás y hacia
delante 20-30 veces, al contrario de la fatiga
rápida habitual. En el movimiento del tobillo derecho se observó una
mejoría similar. Los posibles efectos secundarios consistieron en
"una sensación de calor bajo la piel desde el cuello hasta la
espalda" durante dos días y un episodio de estreñimiento. Esta
paciente volvió para una evaluación más detallada de los efectos a
largo plazo en un segundo estudio en abierto.
Este paciente mostró una importante mejoría de la
sensación por debajo de la lesión durante la infusión de
4-AP. El paciente describió que no había sufrido
efectos secundarios negativos y que sus piernas se sentían "más
normales". Sus piernas habitualmente le parecían frías y había un
dolor persistente en pies y piernas. El dolor estuvo ausente al
menos durante 2 días después de la infusión del fármaco, aunque se
mantuvo en cierto grado en los pies, y sintió las piernas calientes,
tanto "internamente" como al tacto. A los 3 días de recibir la
infusión había vuelto a su estado habitual. El aumento de la
potencia motora de este paciente se expresaba por una mayor
resistencia. Habitualmente, le resultaba difícil hacer movimientos
repetitivos de los dedos de los pies, pero en el día de la infusión
de 4-AP pudo moverlos hacia delante y hacia atrás
muchas veces sin el cansancio habitual. Este aumento de la capacidad
motora también se vió asociado con un descenso de la
espasticidad.
El paciente volvió para un segundo estudio en
abierto con 4-AP y experimentó esencialmente los
mismos efectos, con un aumento de la sensación y resistencia motoras
por debajo del nivel de la lesión, reducción del dolor crónico e
importante reducción de la espasticidad. Los espasmos musculares de
las piernas eran bastante importantes antes de la segunda infusión y
después de la misma, y durante más de 24 horas después, la
espasticidad se había reducido en una medida tan importante que el
paciente encontró una dificultad inusual para cambiarse a la silla
de ruedas porque sus piernas no podían soportarle en la forma
habitual.
Este paciente mostró un aumento de la fuerza en
las extremidades inferiores después de una infusión de tan solo 8 mg
de 4-AP. También observó una importante mejoría de
la respiración, siendo capaz de usar la expansión torácica y no la
respiración diafragmática. Después de la infusión de 21 mg su brazo
mostró un dolor importante y el paciente se mostró ansioso primero y
después enfadado y comenzó a mostrar crisis alternantes de
sudoración y escalofríos. Se suspendió la infusión del fármaco y el
sujeto volvió a una situación más cómoda aproximadamente en 10
minutos. Percibió una mayor sensación y fuerza en sus piernas,
aunque el efecto pareció ser menor que el encontrado en la primera
parte de la infusión. A la mañana siguiente del tratamiento mostró
una mejoría de la fuerza y sensación de sus piernas, pudo ponerse de
pie más rápida y fácilmente desde la silla de ruedas y mostró una
actitud muy positiva sobre los efectos globales del fármaco. Cuando
volvió dos semanas más tarde para repetir el tratamiento, describió
que los efectos motores y sensoriales, incluida la mejoría de la
respiración, habían durado aproximadamente 2 días y que después
disminuyeron gradualmente.
Este sujeto era el que tenía una lesión menos
importante. No observó cambios en su estado en el día de la
infusión, pero después comunicó que al día siguiente de la infusión
del fármaco su brazo y pierna derechos se habían mostrado más
fuertes, "quizás hasta en un 25%" y que podía enfrentarse con
mayor eficacia a su trabajo en la granja. También notó una
reducción significativa de las parestesias y hormigueos habituales
en sus manos.
Los dos pacientes que volvieron después de 4
meses para una evaluación más prolongada (GCh, EB) mostraron efectos
y efectos secundarios similares a los observados en la
administración previa en ciego de 4-AP. En esta
ocasión, se pudo examinar más detenidamente la reversión en el
tiempo de los efectos. El cambio más llamativo y amplio de la
situación neurológica de ambos pacientes fue la distribución de la
sensación del pinchazo con aguja por debajo del nivel de la lesión.
Un incremento notable de la respuesta a la estimulación por el
pinchazo con aguja por debajo del nivel de la lesión se muestra
gráficamente en la Figura 4. El máximo de la mejoría de la sensación
apareció a las 24 horas y aún era detectable a las 48 horas después
de la infusión en ambos casos. El efecto pareció revertirse
totalmente a las 72 horas en uno de los sujetos, que fue examinado
en ese momento. Hubo una cierta indicación de un retraso del inicio
del efecto en dirección proximal-distal, incluido un
descenso inicial de la respuesta de los dermatomas más distales
cuando se examinaron 2 horas después de la infusión.
La exploración de las capacidades motoras se
complicó con variaciones de la espasticidad producidas antes de la
administración de 4-AP, así como los efectos,
algunas veces contradictorios, del fármaco sobre el control motor y
la potencia motora. La reducción de la espasticidad de los músculos
de las piernas provocó en ocasiones una reducción de la potencia
motora, en especial en los movimientos de la cadera y la rodilla,
donde el paciente puede, a menudo, usar la rigidez de fondo del
músculo para facilitar el movimiento. Los datos disponibles señalan
hacia una evolución prolongada en el tiempo del efecto sobre los
sistemas motores similar a la que se observa en la evaluación
sensorial. No obstante, hay algunos signos de que el efecto máximo
sobre la función motora se alcanzó en la primera exploración a las 2
horas (Figura 5).
Este estudio ha demostrado que la administración
de dosis moderadas de 4-AP a pacientes con lesión
crónica de la médula espinal está asociada con una serie de efectos
favorables en una proporción significativa (5 de 6) de los casos
que tenían lesiones "incompletas". En este grupo de pacientes
se observaron efectos neurológicos más pronunciados que en los
estudios previos.
La objetividad de los efectos neurológicos se
apoya en varios factores. En primer lugar, el estudio era doble
ciego y, aunque algunos sujetos e investigadores pueden haber sido
mantenidos en el ciego sobre el principio activo del ensayo por la
presencia de efectos secundarios, no hubo una relación entre la
aparición de los efectos secundarios y el beneficio aparente. Los
efectos más amplios y potentes se obtuvieron en un paciente que no
tuvo efectos secundarios y no se detectó ningún beneficio en dos
sujetos que sí tuvieron efectos secundarios. Los efectos descritos
por los pacientes no siempre fueron los que ellos habrían esperado
como posibles. Algunos de los efectos también fueron sorprendentes
para los investigadores, en particular la reducción del dolor y la
espasticidad, efectos que fueron comunicados por los pacientes de
forma independiente, sin estar comunicados entre sí.
La evaluación estadística de estos cambios es
difícil por el pequeño número de casos, por su selección de una
amplia variedad de intensidades de la lesión y por el uso de la
puntuación habitual para el análisis neurológico. Estas
limitaciones deberían ponderarse frente a la reversibilidad del
efecto del fármaco, su repetibilidad en los dos pacientes
examinados en una segunda ocasión y las propiedades de los efectos
compartidos entre los sujetos. El beneficio derivado del fármaco
pareció estar relacionado con la intensidad de la lesión,
encontrándose los mayores efectos en dos casos de tetraplejia de una
intensidad moderada (clase C de Frankel). Dos pacientes que tenían
lesiones "completas" de la médula espinal no tuvieron efectos
beneficiosos. Es probable que los pequeños cambios de la puntuación
neurológica que siguieron a la administración del placebo en algunos
sujetos (Tablas 2 y 3) sean el resultado de tres factores
principales: 1) cansancio inducido por el estudio repetido y la
inmovilidad prolongada que requería el propio estudio; 2)
limitaciones de la repetibilidad de las asignaciones de la
puntuación; 3) variaciones reales de la función neurológica en los
sujetos, que incluía la existencia de campos receptivos
"parcheados" en los dermatomas estudiados. Es probable que el
primero de estos factores sea el más dominante, y probablemente
explique la preponderancia de los cambios negativos encontrados
después de la administración del placebo. Habría que tener en cuenta
el número menor de cambios negativos observados después de la
administración de 4-AP, además del número mayor de
mejorías positivas de la puntuación.
La observación de que la administración de
4-AP puede tener algunos efectos negativos sobre la
sensación vibratoria (Tabla 3) es intrigante. Aunque el tamaño de
la muestra era pequeño, la posibilidad de que esta reducción de la
sensación vibratoria fuese en realidad un efecto de
4-AP se apoyó en la observación de que dos de los
sujetos (EB, GCh) también demostraron una cierta reducción de la
puntuación vibratoria durante la inyección repetida en abierto del
fármaco. También parece posible que el bloqueo de los canales de
potasio pueda afectar selectivamente a la transmisión de las señales
en relación con una estimulación de alta frecuencia y baja
amplitud.
Aunque parte de los cambios neurológicos
asociados con la administración de 4-AP en este
grupo de pacientes con lesión de la médula espinal fueron similares
a los observados previamente en pacientes con esclerosis múltiple
(Stefoski y cols., 1987; Davis y cols., 1990; Stefoski y cols.,
1991), incluido el aumento selectivo de la fuerza motora y la
recuperación del déficit sensorial con un inicio relativamente
rápido, la duración de los cambios fue sorprendentemente prolongada,
incluidos algunos sujetos en los que la mejoría de la función se
prolongó durante 48 horas. Tales cambios se produjeron en un grado
variable en 5 de estos 6 casos de lesión incompleta de la médula
espinal. El beneficio fue suficientemente evidente para los propios
pacientes, de manera que cuatro de ellos expresaron un fuerte deseo
de recibir el fármaco de forma habitual.
Algunos de estos efectos tan intrigantes,
encontrados en los casos completos e incompletos, consisten en
reducciones de larga duración de la espasticidad y del dolor crónico
y disestesias en relación con la temperatura en las extremidades
inferiores. Estos resultados se apoyan en varios factores: a) no se
indujo en los sujetos la expectativa de tales efectos a largo plazo,
sino que se les dijo específicamente que cualquier beneficio
potencial duraría como mucho algunas horas; b) los pacientes
describieron independientemente combinaciones similares de cambios
que ni ellos ni los investigadores esperaban (y que, en realidad,
iban en contra del efecto esperado de que 4-AP
podría empeorar la espasticidad y las parestesias); c) estos cambios
fueron descritos sólo después de la administración del fármaco y no
después de la administración del placebo; d) tales cambios dieron
lugar a una reducción importante del uso de analgésicos en un caso y
de la medicación antiespástica en al menos dos casos; e) los
efectos se reprodujeron en una segunda administración del fármaco
que tuvo lugar 4 meses después en dos de los sujetos.
Pareció que había dos posibles explicaciones para
la larga duración de los efectos: o bien la eliminación del fármaco
se retrasó en estos sujetos con lesión espinal, más allá de la
observada en voluntarios normales y en sujetos con esclerosis
múltiple (Uges y cols., 1982; Evenhuis y cols., 1981; Stefoski y
cols., 1991), o bien el fármaco provoca cambios secundarios en el
sistema nervioso que conducen a una reducción prolongada de la
espasticidad y a una sensación dolorosa anormal. La primera
posibilidad se vio reforzada por las observaciones previas del
descenso de la eliminación de los fármacos en los pacientes con
lesión de la médula espinal (Segal y cols., 1991) y se estudió
examinando la concentración plasmática de 4-AP a lo
largo de 3-4 días desde el momento de la inyección
en dos sujetos que mostraban unos efectos prologados del fármaco.
Aunque había concentraciones detectables del fármaco en el plasma
después de la infusión, la evolución en el tiempo de la eliminación
claramente no se correlacionó con los efectos neurológicos
prolongados que se encontraron durante la exploración y que
refirieron los pacientes. Todo ello indica que, de hecho,
4-AP inicia cambios en el sistema nervioso que se
mantienen por sí mismos durante un periodo de 1-2
días.
El mecanismo del efecto del dolor crónico y la
espasticidad es difícil de evaluar, aunque su importancia es
crítica, dada la alta incidencia de estos problemas y por la
naturaleza intratable del dolor central en el contexto de la lesión
espinal (Beric y cols., 1988; Tasker, 1990). Los sustratos
anatómicos y mecanismos fisiológicos del dolor crónico en la lesión
de la médula espinal no se comprenden bien (Beric, 1990; Kakulas y
cols., 1990; Xu y cols., 1992). Uno de los mecanismos celulares que
contribuyen puede ser que las fibras nerviosas lesionadas y
desmielinizadas tienden a ser espontáneamente activas (Ochoa, 1982;
Smith y McDonald, 1982). El bloqueo de los canales de potasio
inducido por 4-AP tiende a producir o potenciar esta
actividad espontánea y a provocar respuestas en "ráfagas"
(potenciales de acción múltiples) ante la estimulación eléctrica de
las fibras nerviosas lesionadas (Waxman y cols., 1985; Targ y
Kocsis, 1986; Kocsis y cols., 1986; Blight, 1989). Se esperaba, por
tanto, que 4-AP podría aumentar la intensidad e
incidencia del dolor crónico y las parestesias.
De igual modo, como se sabe que la administración
de 4-AP en concentraciones relativamente altas
potencia la transmisión sináptica de la médula espinal (Lemeignan,
1972; Jankowska y cols., 1977; Jankowska y cols., 1982), se esperó
que la espasticidad pudiera aumentar junto con la excitabilidad
global del sistema nervioso. De hecho, la aplicación del fármaco se
asoció en algunos casos con el alivio del dolor crónico y la
espasticidad, de forma que es posible que otros efectos más
específicos del bloqueo del canal de potasio dominen sobre los
incrementos generalizados de la excitabilidad. Además, pareció que
el aumento generalizado de la transmisión sináptica como
consecuencia de los cambios de amplitud de los reflejos tendinosos
profundos fuese más prevalerte en el día de la administración del
fármaco y que desapareció más rápidamente que los cambios
específicos de la función sensorial y motora.
Tres sujetos que padecían disestesias crónicas
dolorosas por debajo del nivel de la lesión (GCh, GCu, LJ)
refirieron un alivio considerable después de la infusión de
4-AP, predominantemente en el extremo proximal de la
extremidad. Un sujeto (EB) que experimentó la disestesia en forma de
un picor persistente en un hombro, no describió cambios en su
situación después de la administración del fármaco.
Los resultados anteriores indican que
4-aminopiridina puede aumentar el control motor y la
capacidad sensorial y reducir el dolor crónico y la espasticidad en
sujetos con lesiones de la médula espinal. Los dos últimos efectos
no han sido publicados con anterioridad.
Aunque en el presente estudio
4-aminopiridina se administró por vía intravenosa,
se espera que la administración oral también podría ser útil y, por
tanto, se podría eliminar el efecto secundario encontrado en el
presente estudio, es decir, dolor en el brazo alrededor del lugar
de infusión.
| Sujeto | Lesión | Dosis de 4-AP | |||||||
| Iniciales | Sexo | Edad | Nivel | Clase de | Años | Causa | mg en | Total (mg) | Total (mg/kg) |
| Frankel | 20 min. | ||||||||
| RB | M | 42 | T7/8 | A | 6,5 | Caída | 4 | 24 | 0,36 |
| SC | F | 39 | T7 | A | 10 | Desconocida | 5 | 30 | 0,63 |
| HT* | F | 29 | C5 | B | 5,5 | Inmersión | 3 | 18 | 0,37 |
| LJ | M | 32 | C5 | B | 8,5 | Inmersión | 5 | 25 | 0,34 |
| EB* | F | 18 | C5 | C | 3,5 | Inmersión | 4 | 24 | 0,33 |
| GCh* | M | 44 | C5 | C | 5 | Construcción | 5 | 33,5 | 0,53 |
| AW | M | 46 | T6 | D | 1,5 | Cirugía | 5 | 25 | 0,26 |
| GCu | M | 65 | C6 | D | 9,5 | Deportes | 3 | 18 | 0,22 |
| * Recibieron placebo en el primer ensayo y 4-AP en el segundo | |||||||||
| \dagger Mielitis transversa de origen desconocido |
Cambios en la puntuación neurológica a las 2
horas de la infusión del excipiente (placebo) o de
4-aminopiridina. Se muestra la suma total (en todas
las pruebas) de los cambios negativos (-ve) y positivos (+ve) de la
puntuación de cada paciente. Las puntuaciones totales posibles de
cada paciente fueron 130 (motor) y 224 (sensorial).
| Sujeto | Placebo | 4-AP | ||||||
| Cambio en la puntuación* | Cambio en la puntuación* | |||||||
| Motora | Sensorial | Motora | Sensorial | |||||
| -ve | +ve | -ve | +ve | -ve | +ve | -ve | +ve | |
| RB | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
| SC | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
(continuación)
| Sujeto | Placebo | 4-AP | ||||||
| Cambio en la puntuación* | Cambio en la puntuación* | |||||||
| Motora | Sensorial | Motora | Sensorial | |||||
| -ve | +ve | -ve | +ve | -ve | +ve | -ve | +ve | |
| HT | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | +3 |
| LJ | 0 | +1 | -9 | +3 | 0 | 0 | 0 | +2 |
| EB | 0 | +1 | 0 | 0 | 0 | +4 | -5 | +14 |
| GCh | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | +16 | 0 | +27 |
| AW | -2 | 0 | -7 | +2 | 0 | +4 | 0 | +20 |
| GCu | -4 | +1 | -11 | +6 | 0 | +2 | -2 | 0 |
| Total | -6 | +3 | -27 | +11 | 0 | +26 | -7 | +66 |
| *Ignorando las asignaciones de medio punto y excepto la puntuación de la sensación vibratoria (Tabla 3). |
Cambios en la puntuación total de la sensación
vibratoria a las 2 horas de la infusión del excipiente (placebo) o
4-aminopiridina. La puntuación total posible de cada
sujeto fue de 32.
| Sujeto | Placebo | 4-AP | ||
| -ve | +ve | -ve | +ve | |
| RB | 0 | 0 | 0 | 0 |
| SC | 0 | 0 | 0 | 0 |
| HT | 0 | 0 | -7 | +1 |
| LJ | 0 | +2 | 0 | 0 |
| EB | * | * | -4 | 0 |
| GCh | 0 | 0 | -2 | 0 |
| AW | -4 | 0 | 0 | 0 |
| GCu | -1 | +3 | 0 | 0 |
| total | -5 | +5 | -12 | +1 |
| *Datos no registrados. |
\newpage
Cambios en la puntuación de los reflejos
tendinosos profundos a las 2 horas de la infusión del excipiente
(placebo) o de 4-aminopiridina. La puntuación total
posible de cada paciente fue de 32.
| Sujeto | Placebo | 4-AP | ||
| brazos | piernas | brazos | piernas | |
| RB | 0 | +1 | +4 | +2 |
| SC | 0 | 0 | +4 | +1 |
| HT | * | 0 | +1 | -2 |
| LJ | +2 | 0 | * | * |
| EB | * | * | * | * |
| GCh | 0 | 0 | +4 | 0 |
| AW | 0 | 0 | * | +3 |
| GCu | 0 | -1 | 0 | -2 |
| TOTAL | +2 | 0 | +13 | +2 |
| *Datos no registrados. |
Arhem, P. and Johansson, S.
(1989) A model for the fast 4-aminopyridine
effects on amphibian myelinated nerve fibers. A study based on
voltage clamp experiments. Acta Physiol. Scand.
137:53-61.
Beric, A., Dimitrijevic, M.R., and
Lindblom, U. (1988) Central dysesthesia syndrome in
spinal cord injury patients. Pain
34:109-116.
Beric, A. (1990) Altered sensation
and pain in spinal cord injury, in: Recent Achievements in
Restorative Neurology 3. Altered Sensation and Pain. M.R.
Dimitrijevic, P. D. Wall and U. Lindblom (eds). Karger:Basel,
pp. 27-36.
Blight, A.R. (1983a) Cellular
morphology of chronic spinal cord injury in the cat: analysis of
myelinated axons by line-sampling.
Neuroscience. 10:521-543.
Blight, A.R (1983b) Axonal
physiology of chronic spinal cord injury in the cat: intracellular
recording in vitro. Neuroscience.
10:1471-1486.
Blight, A.R. and Decrescito, V.
(1986) Morphometric analysis of experimental spinal cord
injury in the cat: the relation of injury intensity to survival of
myelinated axons. Neuroscience.
19:321-341.
Blight, A.R. and Gruner, J.A.
(1987) Augmentation by 4-aminopyridine of
vestibulospinal free fall responses in chronic
spinal-injured cats. J. Neural. Sci.
82:145-159.
Blight, A.R. (1989) Effect of
4-aminopyridine axonal
conduction-block in chronic spinal cord injury.
Brain Res. Bull. 22:47-52.
Blight, A.R. (1991) Morphometric
analysis of a model of spinal cord injury in guinea pigs, with
behavioral evidence of delayed secondary pathology. J. Neurol.
Sci. 103:156-171.
Blight, A.R. Toombs, J.P.,
Bauer, M.S., and Widmer, W.R. (1991) The
effects of 4-aminopyridine on neurological deficits
in chronic cases of traumatic spinal cord injury in dogs: a phase I
clinical trial. J. Neurotrauma 8:103-119.
Bostock, H., Sears, T.A., and
Sherratt, R.M. (1981) The effects of
4-aminopyridine and tetraethylammonium ions on
normal and demyelinated mammalian nerve fibres. J. Physiol.
313:301-315.
\newpage
Bowe, C.M., Kocsis, J.D.,
Targ, E.F., and Waxman, S.G. (1987)
Physiological effects of 4-aminopyridine on
demyelinated mammalian motor and sensory fibers. Ann.
Neurol. 22:264-268.
Bresnahan, J.C., Beattie M.S.,
Todd, F.D.III, and Noyes, D.H. (1987) A
behavioral and anatomical analysis of spinal cord injury produced by
a feedback- controlled impaction device. Exp Neurol.
95:548-570.
Chandy, K.G., Decoursey T.E.,
Cahalan, M.D., Mclaughlin, C., and Gupta, S.
(1984) Voltage-gated potassium channels are
required for T lymphocyte activation. J. Exp. Med
160:369-385.
Choquet, D. and Korn, H.
(1988) Modulation Of voltagedependent potassium channels in
B-lymphocytes. Biochem. Pharmacol.
37:3797-3802.
Davis, F.A., Stefoski, D., and
Rush, J. (1990) Orally administered
4-aminopyridine improves clinical signs in multiple
sclerosis. Ann. Neurol. 27:186-192.
Dimitrijevic, M.M., Dimitrijevic,
M.R., Illis, L.S., Nakajima, K., Sharkey, P.C.,
and Sherwood, A.M. (1986a) Spinal cord stimulation for
the control of spasticity in patients with chronic spinal cord
injury: I. Clinical observations. Cent. Nerv. Syst. Trauma
3:129-144.
Dimitrijevic, M. R., Illis, L. S.,
Nakajima, K., Sharkey, P.C., and Sherwood, A.M.
(1986b) Spinal cord stimulation for the control of
spasticity in patients with chronic spinal cord injury: II.
Neurophysiologic observations. Cent. Nerv. Syst. Trauma
3:145-152.
Eidelberg, E., Straehley, D.;
Erspamer, R., and Watkins, C.J. (1977)
Relationship between residual hindlimbassisted locomotion and
surviving axons after incomplete spinal cord injuries. Exp.
Neurol. 56:312-322.
Eidelberg, E., Story, J. L.,
Walden, J. G., and Meyer, B. L. (1981a)
Anatomical correlates of return of locomotor function after partial
spinal cord lesions in cats. Exp. Brain Res.
42:81-88.
Eidelberg, E., Walden, J.G., and
Nguyen, L.H. (1981b) Locomotor control in macaque
monkeys. Brain 104:647-663.
Eliasson, S.C. Monafo, W.W.
(1991) Effects of 4-aminopyridine on protein
phosphorylation in heat-blocked peripnerai nerve.
J. Neurol. Sci. 105:175-182.
Evenhuis, J., Agoston, S.,
Salt, P.J., Delange, A.R., Wouthuysen, W., and
Erdman, W. (1981) Pharmacokinetics of
4-aminopyridine in human volunteers. Br. J.
Anaesth. 53:567-570.
Glover, W.E. (1982) The
aminopyridines. Gen. Pharmacol.
13:259-285.
Hayes, K.C., Blight, A.R.,
Allatt, R.D., et al. (1991) Effects of intravenous
4-aminopyridine on neurological function in chronic
spinal cord injured patients: preliminary observations. Proc. IBRO
World Conf. Neurosci. p. 345.
Illis, L.S., Read, D.J.,
Sedgewick, E.M., and Tallis, R.C. (1983)
Spinal cord stimulation in the United Kingdom (Review). J.
Neurol. Neurosurg. Psychiat. 46:299-304.
Jack, J.J.B., Redman, S.J., and
Wong, K. (1981) Modifications to synaptic
transmission at group la synapses on cat spinal motoneurones by
4-aminopyridine. J. Physiol. 321:
111-126.
Jacobs, M.J., Jorning, P.J.,
Beckers, R.C., et al. (1990) Foot salvage and
improvement of microvascular blood flow as a result of epidural
spinal cord electrical stimulation. J. Vasc. Surg.
12:354-360.
Jankowska, E., Lundberg, A.,
Rudomin, P., and Sykova, E. (1977) Effects of
4-aminopyridine on transmission in excitatory and
inhibitory synapses in the spinal cord. Brain Res.
136:387-392.
Jankowska, E., Lundberg, A.,
Rudomin, P., and Sykova, E. (1982) Effects of
4-aminopyridine on synaptic transmission in the cat
spinal cord. Brain Res. 240:117-129.
Jellinger, K. (1976) Neuropathology
of cord injuries, in: Handbook of Clinical Neurology, Vol 25, Part
I, Injuries of the Spine and Spinal Cord. P.J. Vincken, G.W. Bruyn
and R. Braakman (eds). North Holland: Amsterdam, pp.
43-121.
Josephson, I.R.,
Sánchez-Chapula, J., and Brown, A.M.
(1984) Early outward current in rat single ventricular cells.
Circ. Res. 54:157-162.
Kakulas, B.A. (1984) Pathology of
spinal injuries. Cent. Nerv. Syst. Trauma
1:117-129.
\newpage
Kakulas, B.A., Smith, E.,
Gaekwad, U., Kaelan, C., and Jacobsen, P.F.
(1990) The neuropathology of pain and abnormal sensations in
human spinal cord injury derived from the clinicopathological data
base at the Royal Perth Hospital, in: Recent Achievements in
Restorative Neurology, 3: Altered Sensation and Pain. M.R.
Dimitrijevic, P.D. Wall and U. Lindblom (eds). Karger:Basel,
pp. 37-41.
Kakulas, B.A. and Bedbrook, G.M.
(1969) A correlative clinicoathologic study of spinal cord
injury. Proc. Aust. Assoc. Neurologists
6:123-132.
Kirchhoff, C., Leah, J.D.,
Jung, S., and Reeh, P.W. (1992) Excitation of
cutaneous sensory nerve endings in the rat by
4-aminopyridine and tetraethylammonium. J.
neurophysiol. 67:125-131.
Kocsis, J.D., Malenka, R.C., and
Waxman, S.G. (1983) Effects of extracellular
potassium concentration on the excitability of the parallel fibres
of the rat cerebellum. J. Physiol. (Lond)
334:225-244.
Kocsis, J.D., Bowe, C.M., and
Waxman, S.G. (1986) Different effects of
4-aminopyridine on sensory and motor fibers:
pathogenesis of paresthesias. Neurology 36
117-120.
Kostka, P., Hansebout, R., and
Gupta, R.N. (1992) Column liquid chromatographic
determination of
4-aminopyridine in plasma and urine after derivatization with benzoyl chloride. Clin. Biochem. 25:144.
4-aminopyridine in plasma and urine after derivatization with benzoyl chloride. Clin. Biochem. 25:144.
Lemeignan, M. (1972) Analysis of
the action of aminopyridine on the cat lumbar spinal cord. 1.
Modification of the afferent volley, the monosynaptic discharge
amplitude and the polysynaptic evoked responses. Neuropharm.
11:551-558.
Linderoth, B., Fedorcsak, I., and
Meyerson, B.A. (1991) Peripheral vasodilation after
spinal cord stimulation animal studies of putative effector
mechanism: Neurosurgery 28:187-195.
Llinas, R., Walton, K.,
Sugimori, M., and Simon, S. (1982) 3- and
4-aminopyridine in synaptic transmission a the squid
giant synapse, in: Aminopyridines and Similarly Acting Drugs:
Effects on nerves, Muscles an Synapses. P. Lechat, S. Thesleff and
W.C. Bowman (eds) Pergamon Press: Oxford, pp.
69-79.
Marchand, S., Bushnell M.C.,
Molina-Negro, P., Martínez, S.N., and
Duncan, G.H. (1991) The effects of dorsal column
stimulation on measures of clinical and experimental pain in man.
Pain 45:249-257.
Meglio, M., Cioni, B., and
Sandric, S. (1981) Spinal cord stimulation and
peripheral blood flow: Part 1, in : Indications for Spinal Cord
Stimulation. Y. Hosobuchi and T. Corbin (eds). Excerpta medica:
Amsterdam, pp. 60-66.
Molgo, J. (1982) Effects of
aminopyridines on neuromuscular transmission, in Aminopyridines and
Similarly Acting Drugs: Effects on Nerves, Muscles and Synapses. P.
Lechat, S. Thesleff and W.C. Bowman (eds). Pergamon Press:
Oxford, pp. 95-116.
Noble, L.J. and Wrathall, J.R.
(1989) Correlative analyses of lesion development and
functional status after graded spinal cord contusive injuries in the
rat. Expl. Neural. 103:34-40.
Noordenbos, W. and Wall, P.D.
(1976) Diverse sensory functions with an almost totally
divided spinal cord. A case of spinal cord transection with
preservation of part of one anterolateral quadrant. Pain
2:185-195.
Ochoa, J. (1982) Pain local nerve
lesions, in: Abnormal Nerves and Muscles as Impulse Generators.
W.I. Culp and J. Ochoa (eds). Oxford University Press: New York,
pp. 568-587.
Saadé, N., Jabbur, S.J. and
Wall, P.D. (1985) Effects of
4-aminopyridine, GABA and bicuculline on cutaneous
receptive fields of ca dorsal horn neurons. Brain Res. 344:
356-359.
Saadé. N. E., Banna, N. R.,
Khoury, A., Labbur, S. J., and Wall, P.D.
(1982) Cutaneous receptive field alterations induced by
4-aminopyridine. Brain Res. 232:
177-180.
Segal, J. L., Brunnemann, S. H.,
Eltorai, I.M. and Vulpe, M. (1991) Decreased
systemic clearance of lorazepam in humans with spinal cord injury.
J. Clin. Pharmacol. 31:651-656.
Semba, K., Geller, H.M., and
Egger, M.D. (1985) 4aminopyridine induces expansion of
cutaneous receptive fields of dorsal horn cells. Brain Res.
343:398-402.
Shealy, C.N., Mortimer, J.T., and
Reswick, J. (1967) Electrical inhibition of pain by
stimulation of the dorsal columns: preliminary clinical report.
Anesth. Analg. 46: 489.
Smith, K.J. and McDonald, W.I.
(1982) Spontaneous and evoked electrical discharges from a
central demyelinating lesion. J. Neurol. Sci.
55:39-47.
Stefoski, D., Davis, F.A.,
Faut, M., and Schauf, C.L. (1987)
4-Aminopyridine improves clinical signs in multiple
sclerosis. Ann. Neurol. 21:71-77.
Stefoski, D., Davis, F.A.,
Fitzsimmons, W.E., Luskin S.S., Rush, J., and
Parkurst, G.W. (1991) 4-Aminopyridine
in multiple sclerosis: Prolonged administration. Neurology
41:1344-1348.
Tapia, R., Sitges, M., and
Morales, E. (1985) Mechanism of the calcium- dependent
stimulation of transmitter release by
4-aminopyridine in synaptosomes. Brain Res.
361:373-382.
Targ, E.F. and Kocsis, J.D.
(1985) 4-Aminopypridine leads to restoration
of conduction in demyelinated rat sciatic nerve. Brain res.
328: 358-361.
Targ, E.F. and Kocsis, J.D.
(1986) Action potential characteristics of demyelinated rat
sciatic nerve following application of
4-aminopyridine. Brain Res.
363:1-9.
Tasker, R.R. (1990) Pain resulting
from central nervous system pathology (central pain), in: The
Management of Pain, Vol 1., J. J. Bonica (ed). Lea and Febiger:
Philadelphia, pp. 264-283.
Thesleff, S. (1980) Aminopyridines
and synaptic transmission. Neuroscience
5:1413-1419.
Uges, D.R.A. and Huizinga, T.
(1981) 4-Aminopyridine: Analysis of the
substance and a method for the preparation of a solution for
injection in man. Pharm. Acta Helv. 56:
158-162.
Uges, D.R.A., Sohn, Y.J.,
Greijdanus, B., Scaf, A.H.J., and Agoston, S.
(1982) 4-Aminopyridine kinetics. Clin.
Pharmacol. Ther. 31: 587-593.
Wagoner, P.K. and Oxford, G.S.
(1990) Aminopyridines block an inactivating potassium
current having slow recovery kinetics. Biophys. J.
58:1481-1489.
Waxman, S.G. and Wood S.L.
(1984) Impulse conduction in inhomogeneous axons: effects of
variation in voltage-sensitive ionic conductances on
invasion of demyelinated axon segments and preterminal fibers.
Brain Res. 294:111-122.
Waxman, S.G., Kocsis, J.D., and
Eng, D.L. (1985) Ligature-induced
injury in peripheral nerve: electrophysiological observations on
changes in action potential characteristics following blockade of
potassium conductance. Muscl. Nerve
8:85-92.
XU, X.-J., HAO, J.-X.,
Aldskogius, H., Seiger, A., and
Wiesenfeld-Hallin, Z. (1992) Chronic
pain-related syndrome in rats after ischeimic spinal
cord lesion: a possible animal model for pain in patients with
spinal cord injury: Pain 48:279-290.
Yeh, J.Z., Oxford, G.S., WU,
C.H. and Narahashi, T. (1976a) Interactions of
aminopyridines with potassium channels of squid axon membranes.
Biophys. J. 16:77-81.
Yeh, J.Z., Oxford, G.S., WU,
C.H. and Narahashi, T. (1976b) Dynamics of
aminopyridine block of potassium channels in squid axon membrane.
J. Gen. Physiol. 68: 5195-535.
Claims (5)
1. El uso de 4-aminopiridina en
la fabricación de un preparado para el tratamiento del dolor y la
espasticidad que se producen como consecuencia de una lesión de
médula espinal.
2. El uso de acuerdo con la reivindicación 1, en
el cual la 4-aminopiridina se administra a un
paciente con lesión de la médula espinal para reducir el dolor.
3. El uso de acuerdo con la reivindicación 2, en
el cual la 4-aminopiridina se administra para
reducir la espasticidad de la lesión de la médula espinal.
4. El uso de acuerdo con cualquiera de las
reivindicaciones 1 a 3, en el cual dicha
4-aminopiridina se administra en una dosis entre
aproximadamente 15 y aproximadamente 30 mg.
5. El uso de acuerdo con la reivindicación 4, en
el cual la 4-aminopiridina se administra por vía
intravenosa o por vía oral.
Applications Claiming Priority (2)
| Application Number | Priority Date | Filing Date | Title |
|---|---|---|---|
| CA002085785A CA2085785C (en) | 1992-12-18 | 1992-12-18 | The use of 4-aminopyridine in the treatment of a neurological condition |
| CA2085785 | 1992-12-18 |
Publications (1)
| Publication Number | Publication Date |
|---|---|
| ES2199957T3 true ES2199957T3 (es) | 2004-03-01 |
Family
ID=4150879
Family Applications (1)
| Application Number | Title | Priority Date | Filing Date |
|---|---|---|---|
| ES94902578T Expired - Lifetime ES2199957T3 (es) | 1992-12-18 | 1993-12-20 | Utilizacion de 4-aminopiridina en el tratamiento del color y de la espasticidad resultante de una lesion de la medula espinal. |
Country Status (19)
| Country | Link |
|---|---|
| US (1) | US5545648A (es) |
| EP (1) | EP0626848B1 (es) |
| JP (1) | JP3474569B2 (es) |
| KR (1) | KR100301415B1 (es) |
| AT (1) | ATE241981T1 (es) |
| AU (1) | AU676251B2 (es) |
| BG (1) | BG62272B1 (es) |
| BR (1) | BR9305909A (es) |
| CA (1) | CA2085785C (es) |
| CZ (1) | CZ284441B6 (es) |
| DE (1) | DE69333014T2 (es) |
| ES (1) | ES2199957T3 (es) |
| FI (1) | FI943765L (es) |
| HU (1) | HU219583B (es) |
| NO (2) | NO308644B1 (es) |
| NZ (1) | NZ258844A (es) |
| RU (1) | RU2160590C2 (es) |
| SK (1) | SK280922B6 (es) |
| WO (1) | WO1994014439A1 (es) |
Families Citing this family (17)
| Publication number | Priority date | Publication date | Assignee | Title |
|---|---|---|---|---|
| US5792743A (en) * | 1995-04-19 | 1998-08-11 | Acorda Therapeutics | Method for promoting neural growth comprising administering a soluble neural cell adhesion molecule |
| JPH09315972A (ja) * | 1996-03-22 | 1997-12-09 | Chugai Pharmaceut Co Ltd | 脊髄損傷治療剤 |
| WO1999004705A1 (en) | 1997-07-25 | 1999-02-04 | Tsui Ban C H | Devices, systems and methods for determining proper placement of epidural catheters |
| US7582680B1 (en) | 1998-11-12 | 2009-09-01 | Purdue Research Foundation | Methods and compositions for treating mammalian spinal cord injuries |
| EP1152760B1 (en) * | 1999-02-09 | 2007-03-28 | UAB Research Foundation | Use of 4-amino pyridine for treatment of peripheral neuropathies |
| NO324322B1 (no) | 2001-02-26 | 2007-09-24 | Dynea Oy | Anvendelse av herder samt fremgangsmate ved liming |
| ATE546146T1 (de) | 2001-04-24 | 2012-03-15 | Purdue Research Foundation | Verfahren und zusammensetzungen zur behandlung von nervengewebeverletzungen in säugetieren |
| US20040047843A1 (en) * | 2002-02-12 | 2004-03-11 | Uab Research Foundation | Method for spinal cord reconnection |
| US8729107B2 (en) * | 2002-12-06 | 2014-05-20 | Purdue Research Foundation | Pyridines for treating injured mammalian nerve tissue |
| EP1567497B1 (en) * | 2002-12-06 | 2009-09-23 | Purdue Research Foundation | Pyridines for treating injured mammalian nerve tissue |
| JP4533590B2 (ja) * | 2003-02-28 | 2010-09-01 | ファイザー株式会社 | 脊髄損傷患者における疼痛又は痙性軽減用医薬組成物 |
| US20050192321A1 (en) * | 2003-09-15 | 2005-09-01 | Meythaler Jay M. | Treatment of neuropathy with rapid release aminopyridine |
| US8007826B2 (en) * | 2003-12-11 | 2011-08-30 | Acorda Therapeutics, Inc. | Sustained release aminopyridine composition |
| US8354437B2 (en) * | 2004-04-09 | 2013-01-15 | Acorda Therapeutics, Inc. | Method of using sustained release aminopyridine compositions |
| JP2014503596A (ja) * | 2011-01-28 | 2014-02-13 | アコーダ セラピューティクス,インコーポレーテッド | 脳性麻痺を治療するためのカリウムチャネル遮断薬の使用 |
| US8924325B1 (en) * | 2011-02-08 | 2014-12-30 | Lockheed Martin Corporation | Computerized target hostility determination and countermeasure |
| TWI592156B (zh) * | 2011-10-04 | 2017-07-21 | 艾可達醫療公司 | 使用胺基吡啶以治療與中風有關之感覺動作損傷之方法 |
Family Cites Families (3)
| Publication number | Priority date | Publication date | Assignee | Title |
|---|---|---|---|---|
| US4508715A (en) * | 1981-07-01 | 1985-04-02 | University Of Georgia Research Foundation, Inc. | Antagonism of central nervous system drugs by the administration of 4-aminopyridine alone or in combination with other drugs |
| JPH03505868A (ja) * | 1988-04-08 | 1991-12-19 | マサチユセツツ・インスチチユート・オブ・テクノロジー | 神経性疾患を治療するための方法及び組成物 |
| IE82916B1 (en) * | 1990-11-02 | 2003-06-11 | Elan Corp Plc | Formulations and their use in the treatment of neurological diseases |
-
1992
- 1992-12-18 CA CA002085785A patent/CA2085785C/en not_active Expired - Lifetime
-
1993
- 1993-12-20 BR BR9305909A patent/BR9305909A/pt not_active Application Discontinuation
- 1993-12-20 EP EP94902578A patent/EP0626848B1/en not_active Expired - Lifetime
- 1993-12-20 SK SK969-94A patent/SK280922B6/sk not_active IP Right Cessation
- 1993-12-20 KR KR1019940702838A patent/KR100301415B1/ko not_active Expired - Lifetime
- 1993-12-20 WO PCT/CA1993/000554 patent/WO1994014439A1/en not_active Ceased
- 1993-12-20 US US08/290,757 patent/US5545648A/en not_active Expired - Lifetime
- 1993-12-20 DE DE69333014T patent/DE69333014T2/de not_active Expired - Lifetime
- 1993-12-20 CZ CZ942254A patent/CZ284441B6/cs not_active IP Right Cessation
- 1993-12-20 NZ NZ258844A patent/NZ258844A/en not_active IP Right Cessation
- 1993-12-20 RU RU94041207/14A patent/RU2160590C2/ru active
- 1993-12-20 HU HU9402647A patent/HU219583B/hu unknown
- 1993-12-20 JP JP51463794A patent/JP3474569B2/ja not_active Expired - Lifetime
- 1993-12-20 ES ES94902578T patent/ES2199957T3/es not_active Expired - Lifetime
- 1993-12-20 AT AT94902578T patent/ATE241981T1/de not_active IP Right Cessation
- 1993-12-20 FI FI943765A patent/FI943765L/fi unknown
- 1993-12-20 AU AU56911/94A patent/AU676251B2/en not_active Expired
-
1994
- 1994-08-17 NO NO943049A patent/NO308644B1/no not_active IP Right Cessation
- 1994-09-16 BG BG99047A patent/BG62272B1/bg unknown
-
2012
- 2012-01-30 NO NO2012003C patent/NO2012003I2/no unknown
Also Published As
Similar Documents
| Publication | Publication Date | Title |
|---|---|---|
| Hansebout et al. | 4-Aminopyridine in chronic spinal cord injury: a controlled, double-blind, crossover study in eight patients | |
| ES2199957T3 (es) | Utilizacion de 4-aminopiridina en el tratamiento del color y de la espasticidad resultante de una lesion de la medula espinal. | |
| Bach et al. | The effect of intravenous lidocaine on nociceptive processing in diabetic neuropathy | |
| Le Pera et al. | Inhibition of motor system excitability at cortical and spinal level by tonic muscle pain | |
| Lance et al. | A physiological approach to clinical neurology | |
| Hayes et al. | 4-Aminopyridine-sensitive neurologic deficits in patients with spinal cord injury | |
| Nielsen et al. | Treatment of spasticity with repetitive magnetic stimulation; a double-blind placebo-controlled study | |
| Nogués et al. | Involuntary movements and abnormal spontaneous EMG activity in syringomyelia and syringobulbia | |
| Galantino et al. | Use of noninvasive electroacupuncture for the treatment of HIV-related peripheral neuropathy: a pilot study | |
| KR20170120708A (ko) | 탈수초를 갖는 환자에서 4-아미노피리딘을 사용한 지속적 치료 | |
| Kitzman et al. | Gabapentin suppresses spasticity in the spinal cord–injured rat | |
| Glikson et al. | The influence of pyridostigmine administration on human neuromuscular functions—studies in healthy human subjects | |
| Hoving et al. | Placebo controlled utility and feasibility study of the H-reflex and flexor reflex in spastic children treated with intrathecal baclofen | |
| Ko et al. | Spasticity | |
| Ko | Spasticity and contractures in spinal cord injuries | |
| Myrer et al. | The effects of a topical analgesic and placebo in treatment of chronic knee pain | |
| Zincirci et al. | Inhibitory kinesiotaping has no effect on post-stroke spasticity: Prospective, randomised, controlled study | |
| Landau et al. | Pathophysiology of the tonic innervation phenomenon in the foot | |
| Keller | Stretching adversely modulates locomotor capacity following spinal cord injury via activation of nociceptive afferents. | |
| Yu | Brain Dynamics of Functional Electrical Stimulation on Sensorimotor Activity and Corticomuscular Coherence in Gait Training for Stroke Rehabilitation | |
| Kwon | The Effects of Ice and TENS Combination Treatment on Knee and Hip Joint Neuromechanics in Individuals with Experimentally Induced Knee Pain During Running | |
| Gelber | Management of spasticity | |
| Flemban | Does combining physiotherapy with Botulinum toxin type A injections improve the management of children with spastic cerebral palsy? | |
| LeWitt | Orthostatic Tremor: The Phenomenon of'Paradoxical Clonus' | |
| Sabbahi | The Use of Topical Anesthesia in the Rehabilitation of Patients with Spasticity |